jueves, 7 de octubre de 2010

Comparando versiones

Al estudiar un texto bíblico es muy interesante e importante hacer comparaciones con diferentes versiones bíblicas. Interesante ya que esto ayuda a tener una comprensión más clara de la perícopa del texto e importante ya que es un recurso muy útil si te encuentras limitado con el idioma original, por ejemplo en este caso el “hebreo bíblico”.

A continuación se presentan algunas versiones en las que encontraremos variantes que influyen en el sentido del texto.

Biblia de Jerusalén

2Sa 24:1 Se encendió otra vez la ira de Yahvé contra los israelitas e incitó a David contra ellos diciendo: "Anda, haz el censo de Israel y de Judá." 2 El rey dijo a Joab, jefe del ejército, que estaba con él: "Recorre todas las tribus de Israel desde Dan hasta Berseba y haz el censo para que yo sepa la cifra de la población." 3 Joab respondió al rey: "Que Yahvé tu Dios multiplique el pueblo cien veces más de lo que es y que los ojos de mi señor el rey lo vean. Mas ¿para qué quiere esto mi señor el rey?" 4 Pero prevaleció la orden del rey sobre Joab y los jefes del ejército, y salió Joab con los jefes del ejército de la presencia del rey para hacer el censo del pueblo de Israel. 5 Pasaron el Jordán y acamparon en Aroer. Por el sur de la ciudad que está en medio del torrente de Gad llegaron hasta Yazer. 6 Fueron luego a Galaad y al país de los hititas, a Cades. Llegaron hasta Dan y desde Dan doblaron hacia Sidón. 7 Llegaron hasta la fortaleza de Tiro y todas las ciudades de los jivitas y cananeos, saliendo finalmente al Negueb de Judá, a Berseba. 8 Recorrieron así todo el país y al cabo de nueve meses y veinte días volvieron a Jerusalén. 9 Joab entregó al rey la cifra del censo del pueblo. Había en Israel ochocientos mil hombres de guerra capaces de manejar las armas; en Judá había quinientos mil hombres. 10 Después de haber hecho el censo del pueblo, le remordió a David el corazón y dijo David a Yahvé: "He cometido un gran pecado. Pero ahora, Yahvé, perdona, te ruego, la falta de tu siervo, pues he sido muy necio." 11 Cuando David se levantó por la mañana, le había sido dirigida la palabra de Yahvé al profeta Gad, vidente de David, diciendo: 12 "Anda y di a David: Así dice Yahvé: Tres cosas te propongo; elije una de ellas y la llevaré a cabo." 13 Llegó Gad donde David y le anunció: "¿Qué quieres que te venga, tres años de gran hambre en tu país, tres meses de derrotas ante tus enemigos y que te persigan, o tres días de peste en tu tierra? Ahora piensa y mira qué debo responder al que me envía." 14 David respondió a Gad: "Estoy en grande angustia. Pero caigamos en manos de Yahvé, que es grande su misericordia. No caiga yo en manos de los hombres." 15 Y David eligió la peste para sí. Eran los días de la recolección del trigo. Yahvé envió la peste a Israel desde la mañana hasta el tiempo señalado y murieron setenta mil hombres del pueblo, desde Dan hasta Berseba. 16 El ángel extendió la mano hacia Jerusalén para destruirla, pero Yahvé se arrepintió del estrago y dijo al ángel que exterminaba el pueblo: "¡Basta ya! Retira tu mano." El ángel de Yahvé estaba entonces junto a la era de Arauná el jebuseo. 17 Cuando David vio al ángel que hería al pueblo, dijo a Yahvé: "Yo fui quien pequé, yo cometí el mal, pero estas ovejas ¿qué han hecho? Caiga, te suplico, tu mano sobre mí y sobre la casa de mi padre."

Biblia latinoamericana 1995.

2Sa 24:1 De nuevo se encendió contra Israel la cólera de Yavé, quien impulsó a David a causar su desgracia. "Anda, le dijo, y haz el censo de Israel y Judá". 2 El rey dijo a Joab, el jefe del ejército, que estaba con él: "Recorre todas las tribus de Israel desde Dan hasta Bersebá. Cuenta al pueblo, así sabré cuántos son. 3 Joab dijo al rey: "Que Yavé tu Dios multiplique cien veces al pueblo, y que lo vean los ojos de mi señor el rey. ¿Pero por qué el rey mi señor quiere tal cosa?" 4 Pero como la palabra del rey era una orden para Joab y los jefes del ejército, salió de la casa del rey junto con los jefes del ejército para ir a hacer el censo de la población de Israel. 5 Atravesaron el Jordán y acamparon al sur de Aroer; la ciudad está en medio del Torrente de Gad. Continuaron luego hacia Yazer, 6 después llegaron a Galaad, al territorio de los hititas, a Cadés y de allí a Dan. Recorrieron los alrededores en dirección a Sidón, 7 llegaron a la fortaleza de Tiro y atravesaron las ciudades de los hivitas y de los cananeos. Luego salieron hacia Bersebá, en el Neguev de Judá. 8 Recorrieron pues todo el país y regresaron a Jerusalén al cabo de nueve meses y veinte días. 9 Joab le entregó al rey el número exacto de la población: Israel contaba con ochocientos mil hombres de armas capaces de manejar la espada, y Judá, con quinientos mil. 10 Pero en seguida el corazón de David se puso a palpitar; ¡había censado al pueblo! Le dijo a Yavé: "Cometí un grandísimo pecado. Perdona, Yavé, ahora, el pecado de tu servidor: actué como un tonto". 11 Al día siguiente, mientras David se levantaba, la palabra de Yavé fue dirigida al profeta Gad, el vidente de David: 12 Ve a transmitir a David esta palabra de Yavé: Te propongo tres cosas, elige una y la llevaré a cabo". 13 Gad se presentó ante David y le dijo: "¿Qué elegirías: tres años de hambruna en todo el país, tres meses huyendo de un enemigo que te persigue, o tres días de peste en el país? Piénsalo, tú me dirás qué respuesta debo llevar al que me envió". 14 David dijo a Gad: "Estoy en un gran aprieto, pero es mejor para nosotros caer en las manos de Yavé, porque él es rico en misericordia, antes que caer en manos de los hombres". 15 Y David escogió la peste.

Era el tiempo de la cosecha del trigo, y Yavé envió la peste a Israel desde esa mañana hasta el plazo fijado. El flagelo golpeó al pueblo y murieron setenta mil hombres desde Dan hasta Bersebá. 16 El ángel exterminador extendió su mano hacia Jerusalén, pero Yavé se arrepintió del mal y dijo al ángel exterminador: "¡Detente! ¡Retira tu mano!" El ángel de Yavé estaba en ese momento cerca de la era de Arauna el jebuseo. 17 Cuando David vio al ángel que castigaba a la población, se volvió hacia Yavé y le dijo: "Yo pequé, yo cometí esa gran falta, pero ¿qué hizo el rebaño? Que tu mano se abata sólo sobre mí y la casa de mi padre".

Palabra de Dios para todos.

2Sa 24:1 Una vez más el Señor se enojó con Israel e hizo que David se volviera contra los israelitas ordenándole: «Levanta un censo de Israel y de Judá». 2 Así que el rey David le dijo a Joab, comandante del ejército: —Vayan por todas las tribus de Israel y levanten un censo, desde Dan hasta Berseba,e para que yo sepa cuántos pueden cumplir el servicio militar. 3 Pero Joab le dijo al rey: —Que el Señor su Dios multiplique cien veces el número de sus tropas y que Su Majestad pueda verlo con sus propios ojos pero, ¿por qué quiere Su Majestad hacer tal cosa? 4 No obstante el rey David les ordenó enérgicamente a Joab y los demás capitanes del ejército que fueran a levantar el censo. Así que salieron a hacer lo que el rey pedía. 5 Cruzaron el río Jordán y acamparon en Aroer, al lado derecho de la ciudad. La ciudad está en medio del valle de Gad, camino a Jazer. 6 Luego se dirigieron al este, a Galaad, hasta Tajtín Jodsí. Luego al norte a Dan Jaán y a los alrededores de Sidón. 7 Fueron al fuerte de Tiro* y a todas las ciudades de los heveos y los cananeos. Luego se dirigieron al sur, a Berseba en el sur de Judá. 8 Les tomó nueve meses y veinte días hacer este recorrido por el país. Después de este tiempo, regresaron a Jerusalén, 9 y Joab le entregó el resultado del censo al rey. Había ochocientos mil hombres en Israel que podían pelear a espada, y quinientos mil en Judá. 10 Entonces David se sintió avergonzado de haber ordenado el censo y le dijo al Señor: «¡Señor, he cometido un gran pecado! He sido un tonto, te ruego me perdones». 11 Cuando David se levantó a la mañana siguiente, Gad, el vidente* de David, recibió este mensaje del Señor: El Señor le dijo a Gad: 12 «Ve y dile a David que el Señor dice: “Elige entre estos tres castigos. ¿Cuál prefieres?”» 13 Gad fue a ver a David, le informó del asunto y le dijo: —Elige entre estos tres castigos castigos: tresa años de escasez de alimentos para ti y tu tierra; persecución de parte de tus enemigos durante tres meses; o tres días de epidemia en tu país. Piénsalo, elige y dímelo para que yo se lo comunique al Señor. 14 Entonces David le dijo a Gad: —¡Estoy en un verdadero aprieto! Pero es mejor que mi castigo venga del Señor y no de la gente, pues su amor es grande. 15 Así que el Señor envió enfermedad contra Israel. Empezó en la mañana y continuó hasta el tiempo designado. Murieron setenta mil hombres desde Dan hasta Berseba. 16 El ángel alzó su brazo para destruir Jerusalén, pero el Señor se arrepintió del castigo que había enviado y le dijo al ángel que destruyó a la gente: «¡Basta! Detén tu mano». El ángel del Señor estaba junto al lugar donde se trilla* el trigo, propiedad de Araunab el jebuseo. 17 Cuando David vio que el ángel mató a la gente, le dijo al Señor; —¡El que pequé fui yo! ¡Yo soy el que hizo mal! Esta gente sólo hizo lo que les ordené, sólo me siguieron como ovejitas. No hicieron nada malo. Que tu castigo caiga sobre mí y la familia de mi papá.

Septuaginta al español.

2Sa 24:1 Y prosiguió la ira del Señor inflamándose en Israel; y excitó a David entre ellos diciendo: «Anda cuenta a Israel y a Judá.» 2 Ydijo el rey de Joab, príncipe de la fuerza(a) , con él: «Recorre ahora todas las tribus de Israel y Judá desde Dan y hasta Bersabé; y cuenta el pueblo, y conoceré el número del pueblo.» 3 Y dijo Joab al rey: «Y añada el Señor, tu Dios, al pueblo, y así como ellos(b) el céntuplo, y ojos de mi señor el rey, viendo(c) y ¿mi señor, el rey, por qué quiere en esta palabra?» 4 Y prevaleció la palabra del rey a Joab y a todos los príncipes de la fuerza; y salió Joab y los príncipes de la fuerza a faz del rey a revistar al pueblo, a Israel. 5 Y pasaron el Jordán, y acamparon en Aroer, a la diestra de la ciudad la en medio del valle Gad y Yazer. 6 Y vinieron a Galaad y a la tierra baja Hodsí, y llegaron a Dan Yaán y rodearon a Sidón. 7 Y vinieron al fuerte de Tiro y a todas las ciudades del heveo y del cananeo; y vinieron, por el mediodía de Judá y Bersabé; 8 y recorrieron toda la tierra; y llegaron al fin de nueve meses y veinte días a Jerusalén. 9 Y dio Joab el número de la cuenta del pueblo al rey; y fue Israel ochocientos millares de varones de fuerza, tirando espada; y varón de Judá quinientos millares de varones batalladores. 10 E hirió el corazón de David a él(d) , después de contar al pueblo; y dijo David al Señor: «He pecado sobremanera por lo(e) que he hecho ahora, Señor; quita ya la iniquidad de tu siervo; pues he desvariado sobremanera.» 11 Y levantóse David al alba; y palabra de Dios vino a Gad, el profeta, el vidente, diciendo: 12 «Anda y habla a David, diciendo: Esto dice el Señor: Tres cosas: ¡Yo soy!, alzo sobre ti, y elígete una de ellas y te haré.» 13 Y entró Gad a David, y anuncióle y díjole: «Elige qué se te haga; si ha de venirte, tres años, hambre en tu tierra; o tres meses huir tú a faz de tus enemigos, y estarán persiguiéndote; o haber tres días muerte en tu tierra; y ahora, pues, conoce y ve cuál he de contestar al que envió, palabra.» 14 Y dijo David a Gad: «Estrechas cosas para mí, de todas partes sobremanera hay: caeré yo en manos del Señor; pues muchas sus conmiseraciones sobremanera; pero en manos de hombre no caiga, no.» 15 Y eligióse David la muerte. Y los días de siega de trigo; y dio Dios muerte en Israel, desde el alba hasta hora de comer; y murieron del pueblo, desde Dan a Bersabé, setenta millares de varones. 16 Y extendió el ángel de Dios su mano sobre Jerusalén para perderla; y se arrepintió el Señor sobre el mal y dijo al ángel, al que perdía en el pueblo: «¡Mucho ya! Retira tu mano.» Y el ángel del Señor estaba a la par de la era de Arevná, el jebuseo. 17 Y dijo David al Señor, cuando vio al ángel herir en el pueblo, y dijo: «He aquí ¡yo soy!, he delinquido y yo he hecho mal; y éstos, las ovejas ¿qué han hecho? Sea ya tu mano contra mí y contra la casa de mi padre.»

Nueva Versión Internacional.

2 Sa 24:1 contra Israel, así que el SEÑOR incitó a David contra el pueblo al decirle: «Haz un censo de Israel y de Judá.» 2 Entonces el rey les ordenó a Joab y a los capitanes del ejército que lo acompañaban: —Vayan por todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Berseba, y hagan un censo militar, para que yo sepa cuántos pueden servir en el ejército. 3 Joab le respondió: —¡Que el SEÑOR su Dios multiplique cien veces las tropas de Su Majestad, y le permita llegar a verlo con sus propios ojos! Pero, ¿qué lleva a Su Majestad a hacer tal cosa? 4 Sin embargo, la orden del rey prevaleció sobre la opinión de Joab y de los capitanes del ejército, de modo que salieron de su audiencia con el rey para llevar a cabo el censo militar de Israel. 5 Cruzaron el Jordán y acamparon cerca de Aroer, al sur del pueblo que está en el valle, después de lo cual siguieron hacia Gad y Jazer. 6 Fueron por Galaad y por el territorio de Tajtín Jodsí, hasta llegar a Dan Jaán y a los alrededores de Sidón. 7 Siguieron hacia la fortaleza de Tiro y recorrieron todas las ciudades de los heveos y los cananeos. Finalmente, llegaron a Berseba, en el Néguev de Judá. 8 Al cabo de nueve meses y veinte días, y después de haber recorrido todo el país, regresaron a Jerusalén. 9 Joab le entregó al rey los resultados del censo militar: en Israel había ochocientos mil hombres que podían servir en el ejército, y en Judá, quinientos mil. 10 Entonces le remordió a David la conciencia por haber realizado este censo militar, y le dijo al SEÑOR: «He cometido un pecado muy grande. He actuado como un necio. Yo te ruego, SEÑOR, que perdones la maldad de tu siervo.» 11 Por la mañana, antes de que David se levantara, la palabra del SEÑOR vino al profeta Gad, vidente de David, y le dio este mensaje: 12 «Ve a decirle a David: “Así dice el SEÑOR: ‘Te doy a escoger entre estos tres castigos; dime cuál de ellos quieres que te imponga.’ ”» 13 Entonces Gad fue a ver a David y le preguntó: —¿Qué prefieres: que vengan tres años de hambre en el país, o que tus enemigos te persigan durante tres meses, y tengas que huir de ellos, o que el país sufra tres días de peste? Piénsalo bien, y dime qué debo responderle al que me ha enviado. 14 —¡Estoy entre la espada y la pared! —respondió David—. Pero es mejor que caigamos en las manos del SEÑOR, porque su amor es grande, y no que yo caiga en las manos de los*hombres. 15 Por lo tanto, el SEÑOR mandó contra Israel una peste que duró desde esa mañana hasta el tiempo señalado; y en todo el país, desde Dan hasta Berseba, murieron setenta mil personas. 16 Entonces el ángel del SEÑOR, que estaba junto a la parcela de Arauna el jebuseo, extendió su mano hacia Jerusalén para destruirla. Pero el SEÑOR se arrepintió del castigo que había enviado. «¡Basta! —le dijo al ángel que estaba hiriendo al pueblo—. ¡Detén tu mano!» 17 David, al ver que el ángel destruía a la gente, oró al SEÑOR: «¿Qué culpa tienen estas ovejas? ¡Soy yo el que ha pecado! ¡Soy yo el que ha hecho mal! ¡Descarga tu mano sobre mí y sobre mi familia!»

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